La Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal (CJEF) calificó como “ilegítimo”, “torpe” y como “conductas antidemocráticas” el reclamo de la oposición por la acción de inconstitucional que presentaron senadores en la SCJN en contra de la Ley Federal para el Control de Precursores Químicos, aprobada el pasado 27 y 28 de abril por Morena y aliados en un inmueble alterno al Senado.
Acusó que “la minoría legislativa”, como la senadora y aspirante presidencial Xóchitl Gálvez y otros legisladores de oposición, prefirió “organizar bailes, pijamadas y encadenarse a la silla de una mesa, en vez de debatir los proyectos de leyes materia de la sesión”.
En un comunicado, el cual viene acompañado por una foto de las manifestaciones hechas por Xóchitl Gálvez, la CJEF señaló que la oposición reclama una supuesta violación al procedimiento legislativo con motivo del cambio de sede, cuando fue precisamente su actuar antidemocrático lo que obligó al pleno parlamentario a sesionar en un inmueble alterno.
Señaló que basta observar las grabaciones de dichas sesiones y la confesión expresa de la senadora Xóchitl Gálvez para “acreditar que su objetivo era impedir el debate parlamentario que, ahora alegan, no pudieron ejercer”.
“De forma por demás ilegítima, los senadores que suscribieron la acción de inconstitucionalidad en contra de la reforma a la Ley Federal para el Control de Precursores Químicos, Productos Químicos Esenciales y Máquinas para Elaborar Cápsulas, Tabletas y/o Comprimidos, reclaman una supuesta violación al procedimiento legislativo con motivo del cambio de sede, cuando fue precisamente su actuar antidemocrático lo que obligó al pleno parlamentario a sesionar en un inmueble alterno del propio Senado de la República”.
En el documento, la CJEF agregó: “Es evidente que las conductas desplegadas por la minoría legislativa, como la senadora Xóchitl Gálvez y otros, tuvieron como objetivo impedir la discusión y votación de los asuntos incluidos en el orden del día: prefirieron organizar bailes, pijamadas y encadenarse a la silla de una mesa, en vez de debatir los proyectos de leyes materia de la sesión”.
La Consejería señaló que es principio de derecho que nadie puede beneficiarse de su propia conducta indebida o torpe, “por ende, si fueron precisamente los senadores actores quienes trataron de obstaculizar el debate parlamentario, ahora no pueden alegar que se les impidió participar en la discusión y votación de la reforma cuestionada”.












