Al grito de: “No es un Tren Maya, es un tren militar, no es un Tren Maya, es un tren neoliberal”, ciudadanía de Cancún, Playa del Carmen y Tulum, clausuró simbólicamente este sábado –Día de la Tierra– las oficinas de la delegación del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), en esta ciudad, para exigir el freno a los trabajos del Tramo 5 del megaproyecto, iniciados sin autorizaciones, violentando el marco legal ambiental.
Infantes, juventudes, espeleólogos, científicos, abogadas, urbanistas, activistas y feministas viajaron desde los municipios de Tulum y Solidaridad para manifestarse pacíficamente en Cancún, en donde colocaron etiquetas de “clausurado” en la fachada del Fonatur, que conduce la totalidad del proyecto en los siete tramos que componen la obra del ferrocarril, sus estaciones y nuevos centros de población en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.
Aquí desplegaron mantas, cartulinas y dibujos para expresar su oposición a la imposición del megaproyecto, la condena por las violaciones cometidas por el Gobierno Federal para iniciar la devastación de la selva media de Cancún a Tulum.
“No somos una campaña de oposición, tampoco tenemos fines políticos ni partidistas, pero es inconcebible que en medio de la crisis climática que vivimos el día de hoy, se hagan proyectos como el Tren Maya sin siquiera cumplir con los requerimientos legales.
“Esos 120 kilómetros del nuevo trazo, en el Tramo 5, implica la deforestación de más de más de seis millones de metros cuadrados”, expuso Eloy, uno de los integrantes de la asociación civil Jóvenes por Solidaridad.











