La 4T se le ha caracterizado como neoliberal, por ello queda claro que las políticas implementadas en lo que va del sexenio responden, en gran medida, a intereses económicos, aseguró la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
En su documento “Por la vigencia del MDTEO y su lucha por la democratizaciòn del SNTE”, señala que los megaproyectos como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el Tren Maya, la Refinería Dos Bocas y el Corredor Interoceánico continuarán desarrollándose pese a las irregularidades que se han evidenciado.
El documento destaca que este sexenio se ha caracterizado por tener una política de contención de la movilización social-política, ya que en apariencia se estaban resolviendo los problemas de los más pobres y a los maestros se les estaban resarciendo los daños por la represión causada en el sexenio anterior, aunque no es así la situación.
“Hasta el momento, las grandes centrales de trabajadores independientes entre los cuales se ubica el MDTEO (Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca), no se han visto en las calles o en la oposición, al lado de los pueblos luchando contra los grandes megaproyectos como es el corredor transístmico o el Tren Maya, por esa política de contención”, dice.
Refiere que en 2018, el movimiento social quedó fracturado cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador retomó las demandas históricas en sus discursos para llegar a la Presidencia, además de que muchas organizaciones sociales empezaron a hacer trabajos a su favor.
El documento cita el caso del director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino, “quien ahora se encuentra incrustado en el gobierno de la 4T como brazo ejecutor y se vale de su papel para realizar asambleas comunitarias amañadas para legitimar uno de los proyectos más importantes de la 4T”.
“El Corredor Interoceánico, utilizando esta artimaña para que nuestras comunidades no pongan resistencia a dicho proyecto de muerte y destrucción”, expone.
Asegura además que el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa es un ejemplo claro de cómo el actual gobierno se sigue demorando en la búsqueda de los desaparecidos, dando respuestas que no convencen a los padres de familia ni a la sociedad en general.












