"México, D.F * Notimex. Aunque existe una clara coincidencia en la ruta que siguen la trata de personas, el tráfico de drogas y el de armas, es necesario considerar que no son exclusivos de México, sino que están interconectados entre sí y con grupos criminales de otros países.
Un estudio de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) señaló que esas actividades ilegales se articulan en la lógica del mercado global para extender su poderío y optimizar sus ganancias ilícitas.
Por ello, ""sin una acción de nivel internacional, concertada entre los países que se ven involucrados, los resultados de los esfuerzos que se hagan en México para erradicar este mal o debilitar sus efectos serán muy pobres"".
La CEM destacó que la trata de personas es un delito considerado como la esclavitud del siglo XXI, que consiste en el traslado, forzado o por engaño, de una o varias personas de su lugar de origen y en la privación total o parcial de su libertad, además de la explotación laboral o sexual.
Este es un acto criminal que viola los derechos humanos y lesiona la dignidad e integridad de personas, en especial niños y mujeres, que son ""vendidas"" a redes de prostitución y para otras formas de explotación sexual o para ser dedicadas a la servidumbre, mendicidad, matrimonio servil, extracción de órganos y turismo sexual.
Además, en el estudio ""Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna"", se destacó que los escenarios de violencia requieren y dependen del tráfico de armas.
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