Diversos colectivos de familiares de personas desaparecidas de Veracruz tomaron las instalaciones de las fiscalías regionales de Coatzacoalcos, Minatitlán y Papantla.
Los inconformes exigieron al fiscal general del estado, Jorge Winckler Ortiz, resultados en las investigaciones de sus familiares desaparecidos o su renuncia inmediata.
En todos los casos, las mujeres cerraron los accesos y colocaron mantas en contra del fiscal, amigo del exgobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares y quien ha sido duramente criticado por su actuación.
“Winckler, fuera corrupto”, decían algunas de las mantas de propuesta y otras agregaban: “Justicia para Veracruz, fuera Winckler” y “No más Yunes, justicia para Veracruz”.
En los últimos ocho años suman de manera oficial al menos 601 fosas clandestinas en territorio veracruzano, con 518 cuerpos, 560 cráneos y 53 mil 606 fragmentos de cuerpos de personas, tanto hombres, mujeres y niños.
En la última década, Veracruz ha estado sumido en una lucha entre tres cárteles de la droga: Los Zetas, El Golfo y Jalisco Nueva Generación y por la acción en su contra por parte de efectivos de la Secretaría de Marina, Ejército Mexicano y Policía Estatal.
En respuesta, el fiscal acusó al Gobierno del estado, encabezado por el morenista Cuitláhuac García, de “mandar” a los colectivos de familiares de personas desaparecidas a tomar las instalaciones de las fiscalías.
En conferencia de prensa, señaló la existencia de un audio –sin presentarlo- en que el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, pide a los colectivos “hacer presión” para lograr la remoción del fiscal.












