El colectivo Seguridad Sin Guerra se unió a la Resistencia Feminista para pedir a las y los senadores el rechazo a la propuesta de trasladar la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa.
“Las Fuerzas Armadas no están formadas con un enfoque de seguridad ciudadana y sus estrategias militares no reducen la violencia ni han logrado desmantelar las redes del crimen organizado coludidas con el Estado”, dice el comunicado firmado por más de 100 organizaciones feministas y casi 500 mujeres.
“Las violencias en general han aumentado con el despliegue militar. Pero para las mujeres el efecto ha sido peor. La militarización de la seguridad pública no nos da seguridad, nos hace más vulnerables.
“Ahora vamos a tener más de 350 mil soldados con fuero militar en las calles. El gobierno está lanzando al Ejército a las calles a hacer todo tipo de funciones que no les corresponde y con un manto de impunidad”, dijo Catalina Pérez Correa, profesora e investigadora de la División de Estudios Jurídicos del CIDE.
Explicaron que su oposición se debe a que la militarización afecta la seguridad pública y obstaculiza el acceso a la justicia y frente a ello, las mujeres han reemplazado el papel del Estado en la búsqueda e investigación de distintas violaciones a derechos humanos cometidas por las Fuerzas Armadas.
Además de que estas han sido renuentes a colaborar con las instituciones de investigación y procuración de justicia civiles cuando sus elementos se han visto involucrados en graves violaciones a derechos humanos. Ha quedado demostrado que el fuero militar perpetúa la impunidad, señalaron.











