El gobierno del presidente Barack Obama, comenzará a liberar de los centros de detención para indocumentados a familias de inmigrantes, candidatas a recibir asilo político por las peligrosas condiciones de sus países de origen, indicó ayer a EFE, el portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Richard Rocha.
“El Departamento de Seguridad Nacional ha decidido que es necesario reconsiderar la situación de las familias bajo custodia y que son elegibles para asilo político o cualquier otro tipo de alivio”, dijo Rocha, encargado de gestionar los centros de detención.
Con esta decisión, las autoridades migratorias de Estados Unidos dan un giro en su política migratoria al determinar que, a partir de ahora, “el ICE no detendrá a madres con hijos que no representen una amenaza para la seguridad pública o la seguridad nacional”, siempre que proporcionen una dirección de residencia real y verificable.











