Fritos con sal, en tacos con guacamole, cocinados en mixiotes o cubiertos de chocolate, los insectos son una fuente de nutrientes, además representan una medida para combatir los efectos del cambio climático. Así lo asegura Gabriela Jiménez Casas, investigadora de la UNAM, quien explicó que insectos como los gusanos de maguey, chapulines, escamoles, hormigas rojas, grillos, tienen un alto contenido de proteínas y aminoácidos, por lo que su ingesta podría sustituir una porción de carne.












