Ante la nueva política exterior de Estados Unidos, México está obligado a tomar acciones para defender sus intereses, y no habrá ni sumisión ni confrontación, sino diálogo y negociación con ese país, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto.
Al hacer un pronunciamiento en materia de relaciones exteriores, enfatizó que el Gobierno de la República trabajará por una frontera que nos una, y no que nos divida, pues si bien México reconoce los derechos de toda nación soberana para garantizar su seguridad, “no cree en los muros”.
Ante secretarios de Estado, gobernadores, legisladores y representantes de los sectores obrero y empresarial, Peña Nieto expuso que la política exterior de México se regirá por dos grandes prioridades: diversificar los vínculos con el mundo y dialogar y negociar con Estados Unidos.
En ese sentido, destacó que México y Estados Unidos “dialogaremos como países soberanos. Habremos de hacerlo con seguridad, dignidad y confianza en nuestras fortalezas”.
El mandatario mexicano señaló que se deben tener definidos los principios que guiarán la negociación con Estados Unidos y que son: soberanía nacional, respeto al Estado de Derecho, visión constructiva y propositiva, integración de Norteamérica y negociación integral.
Peña Nieto comentó que se buscarán 10 objetivos en la negociación con la Unión Americana, donde el primero será que exista un compromiso del gobierno estadounidense de garantizar el trato humano y respetar los derechos de los migrantes mexicanos.
El segundo es que cualquier proceso de repatriación de migrantes indocumentados que realice, sea de manera ordenada y coordinada, donde los protocolos y acuerdos que se han alcanzado se mantengan y mejoren.
El tercer objetivo es que el desarrollo del hemisferio debe ser una responsabilidad compartida entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, y asumir un compromiso concreto.
El mandatario federal indicó que el cuarto es asegurar el libre flujo de remesas de los connacionales que viven en Estados Unidos.
El quinto es que el gobierno de EUA debe asumir el compromiso de trabajar corresponsablemente con México para detener el ingreso ilegal de armas.
El sexto objetivo es preservar el libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México.
El séptimo es que los gobiernos incluyan nuevos sectores como telecomunicaciones, energético y el comercio electrónico.
En tanto que el octavo es que cualquier acuerdo comercial con Estados Unidos debe traducirse en mejores salarios para los trabajadores mexicanos.
El noveno es proteger el flujo de inversiones en México, asegurando que el país siga siendo un destino confiable y atractivo.
El décimo objetivo es trabajar para lograr una frontera que una y no que divida.












