En México, 76 % de las personas con discapacidad y/o problema o condición mental cuenta con afiliación a servicios de salud, porcentaje mayor a 74 % que tiene la población sin discapacidad, informó el Inegi a propósito del día internacional de las personas con discapacidad.
El número de personas con alguna discapacidad junto con quienes tienen algún problema o condición mental a nivel nacional es de siete millones 168 mil (5.69 % de la población), de acuerdo con los datos del Censo 2020.
De estas, cinco millones 577 mil personas (78 %) tienen únicamente discapacidad; 723 mil (10 %) tienen algún problema o condición mental; 602 mil (8 %) además de algún problema o condición mental tienen discapacidad y 264 mil (4 %) reportan tener algún problema o condición mental y una limitación.
Las entidades con la menor prevalencia son Quintana Roo (4.34 %), Nuevo León (4.60 %) y Chiapas (4.63 %); mientras que Oaxaca (7.22 %), Guerrero (6.78 %) y Tabasco (6.71 %) reportan las tasas más altas.
Las mujeres (5.79 %) tienen una prevalencia ligeramente mayor que los hombres (5.59 %); en casi todas las entidades se repite este patrón, con excepción de Chiapas, Hidalgo, San Luis Potosí y Tabasco.
En 2020 las personas con discapacidad y/o algún problema o condición mental, la distribución por edades es la siguiente: 899 mil (13 %) son niñas y niños, 869 mil (12 %) personas jóvenes, 2.2 millones (31 %) personas adultas y 3.2 millones (45 %) personas adultas mayores.
Esto demuestra la relación entre el incremento de la edad y el riesgo de tener mucha dificultad o no poder hacer alguna de las actividades consideradas básicas en el desarrollo de la vida cotidiana y/o tener algún problema o condición mental.
La integración en la sociedad de las personas con discapacidad, siempre con un enfoque de derechos humanos y en combinación con medidas específicas, constituye la estrategia clave para lograr la inclusión, advierte el Inegi.
En su opinión, se debe de garantizar su participación en la elaboración, aplicación, supervisión y evaluación de las políticas y los programas en las esferas política, económica y social con el fin de abatir la desigualdad y fomentar una cultura inclusiva.











