Mes y medio después de que fuera encarcelado y procesado por su presunta implicación en el caso Ayotzinapa, el exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, recurrió a la protección de la justicia.
A través de su defensa, el experredista tramitó un amparo en el que reclamó incomunicación al interior del penal de máxima seguridad del Altiplano, donde se encuentra desde agosto pasado.
En consecuencia, Daniel Marcelino Niño Jiménez, juez cuarto de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, con residencia en Toluca, concedió al exmandatario una suspensión de oficio y de plano para efectos de que las autoridades penitenciarias permitan al exmandatario estatal tenga comunicación con sus familiares y defensores, estos últimos tengan acceso a los locutorios para que puedan entrevistar con el también expriista, así como realizar una llamada telefónica con sus asesores para que puedan asistirlo jurídicamente.
Asimismo, el juez dio al personal del Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número 1, Altiplano, un plazo de veinticuatro horas, contado a partir de la notificación de la resolución, para que informen sobre la forma y términos en que hayan dado cumplimiento a la medida cautelar decretada, debiendo anexar copia certificada de las constancias que acrediten su dicho.











