Lima * Notimex. La Conferencia Internacional Antidrogas insistió que el problema mundial de las drogas debe abordarse en un marco multilateral, regional y bilateral aplicando el principio de responsabilidad común y compartida.
Al concluir sus deliberaciones, los cancilleres y delegados de 61 países y 18 organismos internacionales emitieron la Declaración de Lima que alienta a los Estados a estudiar posibilidades de introducir penas sustitutivas de enjuiciamiento y encarcelamiento.
Los participantes en la cita internacional reiteraron su profunda preocupación por este flagelo, que constituye una grave amenaza para la seguridad y salud pública, el bienestar de toda la humanidad y la seguridad nacional.
El problema, coincidieron, debilita al Estado de derecho y fomenta la corrupción y socava el desarrollo sostenible, los ordenamientos jurídicos, la estabilidad política y económica y las instituciones democráticas.
Reconocieron cierto progreso en el plano regional e internacional, aunque expresaron su preocupación por las tendencias mundiales negativas en materia del cultivo, producción, fabricación, tráfico y distribución ilícitos y el uso indebido de drogas.
Destacaron la urgente necesidad de responder a los graves desafíos planteados por los crecientes vínculos entre el tráfico ilícito de drogas, la corrupción y otras formas de delincuencia organizada trasnacional.
En estas formas de delincuencia se incluye la trata de personas, el tráfico de armas, los delitos cibernéticos y, en algunos casos, el terrorismo y el blanqueo de dinero.
Los participantes valoraron la importancia de un enfoque amplio y equilibrado para hacer frente al problema mundial de las drogas, incluyendo, según corresponda, el uso de métodos intersectoriales integrados con el objetivo de obtener resultados favorables.
En la Declaración de Lima se reconoce la importancia de optimizar y seguir fortaleciendo la cooperación que sea necesaria para tratar el intercambio de información y las mejores prácticas.











