Los tres jueces del tribunal de apelación que examinó la condena en primera instancia a Luiz Inacio Lula da Silva ratificaron los delitos cometidos por el expresidente, e incluso aumentaron de nueve años y medio a 12 años y un mes la pena por corrupción y lavado de dinero.
La decisión judicial, aprobada por unanimidad, constituye el peor escenario para el futuro político de Lula da Silva, quien podría ver ahora frustradas sus aspiraciones a participar en los comicios de octubre próximo por un tercer mandato.
“Lo que pasa conmigo es muy poco con lo que está pasando con millones de desempleados en este país”, señaló el exmandatario, quien gobernó entre 2003 y 2010 y se mantiene como el político con mayor intención de voto en Brasil, con cerca del 36 por ciento.
En el juicio celebrado en la ciudad de Porto Alegre, sur de Brasil, el juez instructor Joao Pedro Gebran Neto rechazó los alegatos de la defensa de Lula da Silva, la cual pidió la absolución y nulidad del proceso, y dijo que fue “cristalina” la participación del exmandatario en la trama corrupta alrededor de Petrobras.
“Hay pruebas más que razonables de que el expresidente fue uno de los articuladores, si no el principal, de un amplio esquema de corrupción”, afirmó Gebran Neto.
El segundo magistrado en manifestarse, el juez revisor Leandro Paulsen, apoyó la posición del instructor y también pidió aumentar la pena a 12 años y un mes de prisión.
El tercer juez, Victor Laus, elogió la labor del magistrado Sergio Moro –que dirige la mayoría de las causas de la Operación Lava Jato y que fue quien condenó a Lula da Silva en primera instancia-, y también se manifestó a favor de aumentar la pena.











