"Conductores ""celularizados"""

"México * El Universal. Se les puede identificar con facilidad cuando se viaja en automóvil, no importa la zona de la ciudad, la hora del día, la densidad del tránsito: al voltear la mirada están en el auto contiguo. Derecha o izquierda. Cientos, si no es que miles, que como una plaga urbana surcan las calles de una urbe que bien puede llamarlos el club de los conductores celulares.

¿Quiénes son? Hombres y mujeres de todas las edades y condiciones sociales, que chatean, tuitean, mensajean o marcan números telefónicos desde sus aparatos celulares y al mismo tiempo, prestidigitadores del siglo XXI, son capaces de conducir el automóvil sin mirar hacia el camino.

Aunque eso de ""son capaces de conducir el automóvil"" es relativo: una de cada 10 muertes ocurrida en accidentes viales en la ciudad de México está relacionada con el uso, pero sobre todo abuso, del teléfono celular mientras se conduce, según la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.

En una ciudad de más de 25 millones de viajes al día, donde utilizar las luces direccionales es casi pedir a los demás que cierren el paso o avienten la lámina; donde conducir requiere obligatoriamente transformarse en ""Mister Hyde"" para poder pasar, claxonazos y mentadas de madre de por medio, el asunto puede parecer menor, pero no lo es.



Infracciones por telefonear

Lo que en 2010 son alrededor de 16 mil infracciones por telefonear mientras se maneja, en 2011 casi alcanza el doble de multas, como igualmente se duplican en ese lapso los incidentes en los cuales la presencia de un aparato distractor es la causa principal.

El Universal hizo una prueba sencilla, sin más metodología que pararse y observar: en la esquina de Paseo de la Reforma e Insurgentes, entre las 13:00 y las 13:20 horas del martes 04 de septiembre, un total de 47 conductores que transitan sobre Insurgentes en sentido Norte a Sur, llevan el celular en una mano y el volante en otra.

Un promedio de 2.35 conductores celulares por minuto. Y los agentes de la policía vial, cuatro hombres y mujeres de pantalón azul marino y casaca verde fosforescente, más afanosos en deshacer el entuerto vehicular que a esas horas ya hace nudos en la esquina, que ni cómo puedan percatarse de las anomalías de los conductores.

Gente que viaja con la vista perdida en algún punto entre el camino delante de ellos y las imágenes de la persona con quien se habla, se chatea, se mensajea o se tuitea. Están incluidos cuatro microbuseros de la ruta 52, Chapultepec-Pantitlán, para un promedio de 1.65 conductores por minuto.

¿Cómo pueden maniobrar, hablar, cobrar, conducir y aún metérsele a los demás conductores? Incógnitas de la vida.

Y en el cruce de Horacio y Galileo, justo frente a la embajada española de Polanco, 39 conductores, nueve de ellos taxistas y hasta dos hombres montados en bicicletas, que en conjunto hacen un promedio de 1.95 conductores celulares por minuto. Todo un orgullo de la cultura vial capitalina.

En una civilización que todo lo mide, esta gente forma parte de un panorama urbano reciente, pero cada vez más peligroso: conductores que, dice la estadística, dejan de percibir 40% de las señales a su alrededor, disminuyen la velocidad de sus automóviles un 12%, al tuitear o chatear mientras manejan son como una persona que ha bebido cuatro cervezas, provocan accidentes, estorban, atropellan, matan.

Describirlos es muy fácil. Si son diestros, seguramente llevarán la mano izquierda en el volante y con la derecha el celular. Una mirada furtiva al camino y otra a la pantalla, dice la estadística que en fracciones de dos segundos más o menos.

Si son zurdos, el celular irá en la mano izquierda, quizá hasta recargado el codo en la portezuela.

Y cuando se les pregunta por el tema, sacan de inmediato el dedo grosero, lanzan la mirada fulminante, sueltan el argumento inesperado o tiran de a loco al interlocutor.

-Yo contesto con mi manos libres y eso no está mal, porque es como ir escuchando la música -dice Mauricio, conductor de una Xtrail, que salta obstáculos en Lieja.

-Pero dejas de prestar toda tu atención a la conducción.

-Claro que no. Esas son tonterías. Para eso es el manos libres.



Tránsito vehicular

En un estudio de 2011 sobre la política pública en torno del tránsito vehicular en la ciudad, los investigadores del CIDE, David Arellano, Víctor Figueras y Walter Lepore, han detectado que hay un vacío ocupado por la irregulación, los usos y costumbres arraigados por los propios agentes de tránsito y los ciudadanos en su relación con ellos.

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