El conflicto armado en el noreste de Nigeria podría matar de hambre hasta 200 niños cada día si la comunidad internacional no toma medidas urgentes, advirtió hoy la organización humanitaria Save the Children.
La organización no gubernamental (ONG) presentó los resultados de su investigación sobre la salud de la niñez en Nigeria, la cual reveló que más de la mitad de los niños menores de cinco años, que viven en algunas partes del noreste nigeriano, presentan altos niveles de desnutrición.
“Se teme que 200 niños podrían morir cada día por una crisis de hambre encubierta”, indicó el estudio publicado en la página en Internet de Save The Children, con sede en esta capital.
La organización defensora de los niños destacó que las cifras podría ser aún peor en áreas donde Save The Children no pudo acceder debido a la inseguridad y los actos de violencia relacionados con el grupo islamista radical Boko Haram.
El director de Save the Childres en Nigeria, Ben Foot, quien ha visitado unidades de cuidados intensivos para niños desnutridos en las afueras de Maiduguri, capital del norteño estado de Borno, llamó en el reporte a la unidad para hacer frente la hambruna.
El responsable de la ONG aseguró que su personal médico está trabajando todo el día para detener la crisis, sin embargo, la ausencia de nuevos fondos los llevará a la “posición dolorosa de tener que rechazar a los niños enfermos y hambrientos”.
Save the Children instó a la comunidad internacional a tomar acciones inmediatas para frenar el hambre en Nigeria y confió en que la conferencia internacional de financiación, que se celebrará en Ginebra a principios de diciembre, ayude a proveer el dinero para evitar la crisis.
“Lo realmente impactante de la respuesta internacional es la ausencia de los donantes internacionales clave”, destacó la ONG, tras recordar que dos tercio de la ayuda proviene de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea (UE), por lo que urge que otros países la intensifiquen.
La crisis humanitaria de Nigeria es resultado de más de siete años de las acciones perpetradas por Boko Haram, lo que ha obligado a un millón de niños a abandonar sus hogares, provocando una grave crisis humanitaria.
Sin embargo, el grupo islamista ha incrementado sus ataques en la región desde que el presidente Muhammudu Buhari asumió su cargo en mayo pasado, con la promesa de combatir el terrorismo en Nigeria y acabar con Boko Haram.












