Congresistas de Estados Unidos confirmaron la destrucción de la selva y la contaminación de ríos subterráneos provocados por la construcción y operación del megaproyecto Tren Maya en el Tramo 5, que va de Cancún a Tulum, en una visita reciente a la Riviera Maya.
La gira de trabajo, que abarcó encuentros posteriores con legisladores mexicanos en la Ciudad de México, incluyó reuniones aquí con la gobernadora de Quintana Roo, “Mara Lezama y, por separado, con organizaciones de la sociedad civil, en Playa del Carmen, quienes expusieron la problemática socioambiental que enfrenta la Península de Yucatán.
Karines Reyes, asambleísta por el 87 Distrito de Nueva York y su par por el 85 en la misma ciudad, Emerita Torres, ambas del Partido Demócrata, llegaron el pasado 28 de agosto y se adentraron a las cavernas del Sistema Aktun T’uyul, atravesadas por pilotes que sostienen al Tren Maya y que contaminan las aguas cristalinas del acuífero subterráneo.
El sentimiento que les dejó el recorrido –coincidieron– fue el de la relevancia de respetar el marco legal, de la realización de estudios que midan y prevean los impactos ambientales de obras y proyectos y de la aplicación del principio precautorio, para evitar afectaciones irreversibles.
El par de congresistas explicó que su visita atendió el interés por conocer los impactos ambientales en la región, toda vez que están inmersas en asuntos vinculados con la crisis climática y buscan prevenir y enmendar decisiones que puedan o hayan afectado a Nueva York.











