Congreso aprueba megasanciones contra Rusia

Moscú considera aprobación, parte de las “acciones hostiles” de Washington. Cortesía
Moscú considera aprobación, parte de las “acciones hostiles” de Washington. Cortesía

El Congreso de Estados Unidos aprobó el primer gran paquete de sanciones contra Rusia desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, una ofensiva destinada a golpear las fuentes de financiación de la guerra en Ucrania que incluye la amenaza de aranceles de hasta 100 % contra los principales compradores de petróleo y gas ruso.

Moscú reaccionó de inmediato y calificó la medida como una “acción hostil”, advirtiendo que su aplicación dificultará los esfuerzos para alcanzar una solución negociada al conflicto ucraniano.

La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, aprobó el paquete por 262 votos contra 159 y lo envió al escritorio de Trump, quien anticipó que lo firmará.

El Senado ya había dado luz verde en agosto por una abrumadora mayoría de 86 a 11.

Medida

La legislación impone sanciones contra Putin, altos funcionarios rusos, oligarcas, bancos e instituciones financieras, además de empresas y personas extranjeras que colaboren con los sectores energético y de defensa de Rusia o ayuden a Moscú a evadir las restricciones occidentales.

También apunta contra la denominada “flota fantasma” de petroleros que Rusia utiliza para transportar crudo y eludir las sanciones occidentales.

Pero una de las disposiciones de mayor impacto internacional concede al presidente estadounidense autoridad para imponer aranceles de hasta 100 % contra los cinco mayores importadores de petróleo o gas ruso y los principales países que faciliten la evasión de sanciones.

La medida podría afectar especialmente a China e India, actualmente entre los principales compradores de petróleo ruso.

Excepciones

El texto contempla excepciones para países cuyas compras representen menos del 15 % de las exportaciones rusas de gas natural y que estén adoptando medidas significativas para reducir esas importaciones.

Trump también podrá suspender determinadas sanciones si certifica ante el Congreso que hacerlo responde al interés nacional de Estados Unidos.