"Washington * EFE. La organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) instó al Congreso de México a aprobar la reforma judicial propuesta por el gobierno para prevenir la tortura, pero sólo tras eliminar algunas excepciones que la socavan.
En una carta que envió al presidente del Senado, Diego Fernández de Cevallos Ramos, la asociación alabó el proyecto de ley presentado en marzo por el gobierno del presidente Vicente Fox, que intenta poner fin a los maltratos y los abusos policiales.
No obstante, Human Rights Watch pidió la modificación del texto en el Congreso para eliminar excepciones a las nuevas reglas para casos de terrorismo, tráfico de armas, de indocumentados y de menores de edad, y otros delitos menores.
La tortura es algo generalizado en México, según esta asociación, que tiene su sede en Nueva York.
Entre 1990 y 2003, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH) y otras comisiones estatales registraron 588 casos, aunque HRW cree que el número total es mayor porque muchos no son documentados.
En febrero de este mismo año, la CNDH informó que en Ciudad Juárez 89 sospechosos de asesinar a mujeres habrían ""confesado espontáneamente"", para después retractarse ante un juez y alegar que habían sufrido torturas.
En México se aplica el ""principio de inmediatez procesal"", que establece que la primera declaración de un detenido es la más fiable, por lo que los jueces normalmente dan más peso a una confesión, aunque sea producto de la coacción, que a una retracción posterior, de acuerdo a HRW.
Por ello, los investigadores del Ministerio Público y la Policía tienen una razón para torturar, según explicó José Miguel Vivanco, director del departamento de América Latina de Human Rights Watch.
La reforma propuesta por Fox haría admisibles en los juicios sólo las declaraciones de los detenidos realizadas ante un juez, con lo que suprimiría el incentivo de maltratar a los sospechosos para obtener supuestas pruebas.
Sin embargo, la propuesta legislativa, que contempla la enmienda de la Constitución, incluye ""vacíos inexplicables en un gobierno que se jacta de velar y preocuparse del avance en materia de derechos humanos"", indicó Vivanco.
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