Conservación, reto de los zoológicos

La Sociedad Zoológica de Londres tenía claro su objetivo: estudiar a los animales en relativa libertad. Así, dos años después de su fundación en 1828, crea el Zoológico de Londres. Además de su función en investigación de la fauna, fue admitido el público para ayudar a su financiación. Este zoológico concentra en sus casi dos siglos de historia, la evolución de estas instituciones, de ser colecciones para el entretenimiento de las clases poderosas a instituciones de investigación y concientización sobre la conservación de las especies.

El London Zoo es una de las instituciones más antiguas, aunque antes abrieron dos legendarios zoológicos europeos: el Tiergarten Schönbrunn (1752), asentado en Viena, que empezó como una colección de animales reales, símbolo de la extravagancia real austriaca; y el Zoológico del Jardín de las Plantas, abierto en 1794, en el centro botánico de Ménagerie, París.

La utilidad de los zoológicos

El Zoológico de Chapultepec acaba de cumplir un siglo de vida. Inaugurado el 6 de julio de 1923 por el biólogo mexicano, Alfonso Luis Herrera. Ha sido hogar de doce pandas gigantes y lucha por mantenerse vigente con sus más de mil ejemplares que hoy lo integran, pero aún está muy lejano de los estándares mundiales, sobre todo por presupuesto.

Aunque hay voces en el mundo que claman por la desaparición de los zoológicos, los especialistas subrayan su importancia y aportaciones en ciencia y conservación de los ecosistemas.

El doctor Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, asegura que los zoológicos juegan un papel importante en la conservación.

El Sistema Internacional de Inventario de Especies (ISIS) calcula un total de 15 mil especies concentradas en los zoológicos, aunque en todo el mundo solo 825 zoológicos reportan sus cifras. Ceballos apunta que los zoológicos no deben desaparecer, pero sí mantener y reportar estándares adecuados para la supervivencia de los ejemplares.