La Corte de Justicia de la República (CJR) de Francia consideró “culpable” de “negligencia” a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, en un caso abierto por un arbitraje realizado cuando era ministra francesa de Economía (2007-2011).
El tribunal rechazó, sin embargo, condenarla a cumplir un año de reclusión y a pagar una multa de 15 mil euros (15 mil 900 dólares), como corresponde a la condena por negligencia en Francia.
La Corte excepcional que la juzgó no aceptó la petición del procurador del caso que había pedido la absolución de Lagarde en el juicio, que comenzó el lunes pasado.
Lagarde estuvo presente en la vista judicial toda la semana pasada pero no asistió este lunes a la lectura del veredicto.
Según su abogado, Patrick Maisonneuve, Lagarde se encuentra en Washington, ciudad sede del FMI, para cumplir con “sus obligaciones”.
“Es culpable parcialmente sobre uno de los dos reproches que se le hacían. Pero considero que no ha sido condenada a nada”, declaró a la prensa Patrick Maisonneuve tras conocer la sentencia.
El abogado indicó que su gabinete analizará si se dan las condiciones para presentar un recurso de anulación total del caso.
El abogado afirmó que no le corresponde juzgar si Lagarde debe abandonar la dirección del FMI luego de haber sido condenada por negligencia en Francia, como consideran algunos analistas.
El lunes pasado, en la primera sesión del juicio, Lagarde había insistido en su inocencia.
“Fui negligente, no”, declaró Lagarde en su comparecencia ante la Corte de Justicia de la República, al inicio del juicio contra Lagarde acusada de presunta “negligencia” por haber encargado un arbitraje “irregular” en el caso abierto por una reventa de la empresa deportiva Adidas. Lagarde admitió que tal vez fue “engañada” en el caso por el que el controvertido empresario francés Bernard Tapie recibió 403 mde del tesoro público francés.
La justicia reprochaba a Lagarde haber organizado el arbitraje a modo para resolver la demanda de Tapie y no haber apelado la sentencia pese a que fue desfavorable para el tesoro público galo.
“¿Si fui engañada por quien lo fui? ¿Fuimos varios los engañados? Lo sabremos quizás un día, yo deseo saberlo”, concluyó.












