A un año de que se emitiera una declaratoria sanitaria por la contaminación de pozos de agua potable con metales pesados en los municipios de Tula y Tepetitlán, Hidalgo, fueron puestas en marcha las obras de plantas tratadoras para estas demarcaciones.
De acuerdo con el dirigente del Movimiento Social por la Tierra (MST), Francisco Cheuw Plascencia, en diciembre del año pasado la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), realizó la declaratoria luego de qué estudios de laboratorio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), determinaron una grave contaminación con metales pesados.
Los Pozos de Pedro María Anaya, Santana Ahuehuepan, San Francisco Bojay, así como el Torreón, y Xochitlán tienen la presencia de metales como arsénico, mercurio y manganeso por arriba de lo permitido por las normas oficiales de salud.
Pese a la declaratoria sanitaria durante todo este tiempo los pobladores de ambos municipios continúan con el consumo de esta agua.
El activista indicó que un año después de esta declaratoria, se iniciarán las obras de construcción de tres plantas potabilizadoras y dos desgasificadoras que tendrán un costo de alrededor de 30 millones de pesos y que beneficiarán a los habitantes de la comunidades ribereñas de la presa Endho.











