El Instituto Nacional Electoral instalaría 15 mil casillas para la consulta infantil y juvenil el pasado 7 de junio. En este primer examen se estimó en principio una participación de 3 millones y medio de menores; en total fueron dos millones 874 mil 325 niñas, niños y adolescentes los que finalmente tuvieron oportunidad de concurrir.
Fueron 50 casillas en cada uno de los 300 distritos electorales las que se tenía previsto colocar en espacios públicos. El costo de la consulta realizada en 30 entidades del país, atendidas por menos de 30 mil voluntarios, se calculó en 42.3 millones de pesos.
El propósito ha sido y es, inculcar a los niños que a través de la democracia se resolverán todos los problemas. Además, saber qué proponen y cómo ven a México.
Es el primer ejercicio de este tipo que realiza el actual Instituto Nacional, pues los anteriores los hizo su antecesor, el Instituto Federal. Desde 1997 se emprenden estas actividades abiertas a la participación infantil y juvenil. Cada tres años la consulta ha servido para hacer escuchar la opinión de este sector de la población que se expresa sobre diferentes temas.
Una vez concluido el proceso de recuperación, sistematización y análisis de las opiniones, se tomarán como temas de agenda pública. Se pretende que la información de la consulta sea una guía para la generación de políticas públicas en favor de este grupo de población.
Por ello, los resultados se harán del conocimiento del Sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. El propósito, también, es implementar acciones en las 32 entidades federativas, encaminadas a involucrar a diferentes actores en la deliberación de los problemas señalados por las niñas, niños y adolescentes y sus posibles alternativas de respuesta a tanto nivel local como municipal.
Así se había planteado desde el inicio. Lo que expresen niñas, niños y jóvenes en la consulta, sería revisado por el Instituto para identificar situaciones y sugerencias susceptibles de ser incluidas en un documento que se pondrá a disposición de las personas e instituciones que realizan trabajo para estos grupos de población.
De esta forma, el producto del examen en cada uno de estos espacios de participación se canalizará a diferentes instituciones y grupos de personas que se dedican a laborar por el bienestar de la niñez y la juventud mexicana.
La mejor parte de esta actividad es el final, ya que tras estar pendiente de los resultados del Instituto junto con otras organizaciones civiles, instituciones públicas y privadas, instituciones educativas, profesionistas, académicos y padres de familia, se podrá saber en firme de las acciones que se realizarán para atender lo que se ha expresado.
Es un buen proyecto del que sin embargo, Chiapas y Oaxaca están excluidos, por culpa de actores que ya todos conocen y repudian.
El 7 de junio no se instalaron mil 775 casillas. Como es del conocimiento de la sociedad, la Consulta Infantil y Juvenil 2015 dirigida a niñas, niños y adolescentes se aplicó únicamente en 30 estados, por la conducta deplorablemente violenta, agresiva y destructiva de grupos de la Coordinadora de Trabajadores de la Educación de esas dos entidades del país.












