La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios informó haber identificado 243 marcas de cigarros que se venden de manera ilegal en el país, sin pictogramas ni advertencias sanitarias, por lo cual los consumidores desconocen los ingredientes utilizados en su elaboración. Pueden ser productos falsificados o adulterados, lo que aumenta la posibilidad de que contengan compuestos químicos tóxicos y distintos a la planta de tabaco.
Por ello se desconoce el efecto de esas sustancias. Un riesgo es que, por su bajo costo, los cigarros ilegales se vuelven más disponibles para niños y adolescentes, lo que fomenta el consumo temprano de tabaco en edades altamente vulnerables, ha señalado la Comisión.
En cuatro años el organismo del Gobierno federal ha decomisado más de 206 millones de unidades irregulares. Para mayor información sobre este producto ilegal, se puede consultar la página Web de la Cofepris: www.cofepris.gob.mx dentro del menú Cofepris de la A a la Z, en la que el consumidor podrá tener mayor información sobre las marcas que han sido colocadas en una lista negra por carecer de todo tipo de información en sus etiquetas, lo cual es una obligación.
Los artículos que son falsificados son diversos pues lo mismo se trata de juguetes, teléfonos celulares, cargadores, perfumes, carteras, programas de cómputo y películas, entre otros, sin embargo productos como los cigarros o incluso alimentos y maquillaje causan graves daños a la salud de quienes prefieren ahorrar en la compra a costa de sus propia seguridad.
El término piratería abarca la reproducción y distribución de copias de obras protegidas por el derecho de autor, así como su transmisión al público o su puesta a disposición en redes de comunicación en línea, sin la autorización de los propietarios legítimos, cuando dicha autorización resulte necesaria legalmente. La piratería afecta a obras de distintos tipos, como la música, la literatura, el cine, los programas informáticos, los videojuegos, los programas y las señales audiovisuales.
Es un hecho que no se puede evitar, como el ilícito mismo, sin embargo lo que sí es posible eludir es la compra de estos productos que no solo no están fabricados con estándares de calidad, sino que por lo general resultan perjudiciales en todos los aspectos.
Sin embargo, así como hay países que son acusados por la gran cantidad de mercancía pirata que producen, también existen otros que son señalados por su alto consumo. De acuerdo con el Comité de Propiedad Intelectual de la Cámara Americana de Comercio, en el México 9 de cada 10 personas compran productos piratas y en ellos gastan aproximadamente 50,000 millones de pesos anuales.
El consumo en el mercado tiene derechos, pero también conciencia. La conciencia del consumidor es un elemento importante en una economía saludable. El hecho de que el consumidor conozca sus derechos legales, y en caso de necesidad los haga valer, indica que se trata de alguien informado, que toma decisiones que son las indicadas ante el mercado. Sin embargo, ante la piratería no vale ningún derecho al no estar sujeta a regla alguna.
La conciencia del consumidor es un elemento necesario porque resulta de beneficio para quienes consumen y para quienes producen de forma legal. Abandonar hábitos de comportamiento en los patrones de consumo traerá mayor prosperidad, y en cambio, optar por la piratería dañará a la economía en general y en lo particular, la personal.












