La Secretaría de Economía informó a la Cámara de Diputados, que a través de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) continúa las acciones de vigilancia a los proveedores del mercado de combustibles, principalmente a las gasolineras y plantas distribuidoras de gas LP.
En respuesta a un punto de acuerdo aprobado por la Cámara baja, la dependencia del Gobierno Federal aseguró que el año pasado fueron verificadas seis mil 373 estaciones de servicio y mil 208 plantas distribuidoras de gas licuado de petróleo (LP).
Además se atendieron tres mil 484 denuncias a gasolineras y 292 a las empresas repartidoras de gas LP, sostuvo la Secretaría de Economía en respuesta a los legisladores que solicitaron a la Profeco un informe sobre los resultados de las verificaciones a establecimientos que expenden combustible al público en general.
Los diputados relataron que en 10 años se había triplicado el número de gasolineras; en 2006 había tres mil 723 en todo el país, y en 2016 operaban 10 mil 715 estaciones de servicio de gasolina y diésel, concesionarias de Petróleos Mexicanos (Pemex), y la gran mayoría funcionando con irregularidades.
También mencionaron que la problemática del robo de gasolina y otras anomalías se ven agravadas con la presunta colusión entre autoridades y los encargados de las gasolineras.
Aspectos para revisión
En el documento de su respuesta, la dependencia precisó que son cinco aspectos generales bajo los cuales la Profeco realiza la revisión del cumplimiento de la normatividad por este tipo de proveedores: aspectos comerciales, documentales, cualidades meteorológicas, aspectos electrónicos y de seguridad.
Indicó que se reciben denuncias en contra de proveedores de gasolinas y diésel por diversas causas, siendo las más recurrentes la percepción del consumidor de no haber recibido la cantidad de combustible que solicitó y pagó.
La Dirección General de Verificación de Combustibles, de la Profeco, programó visitas de verificación en el domicilio de diversas gasolineras.











