Siete de cada 10 padres de familia en México estarían dispuestos a contraer alguna deuda, mientras que más de la mitad incumplirían sus gastos recurrentes para que sus hijos cursen una educación universitaria, ello de acuerdo con el reporte de HSBC titulado Cimientos para el futuro.
La institución financiera destaca que 55 por ciento de los padres encuestados resta relevancia al pago de la tarjeta de crédito y 53 por ciento deja de aportar a su ahorro para el retiro, incluso 37 por ciento prefiere dejar de pagar la renta de su vivienda antes que suspender el financiamiento de la carrera de sus hijos.
Señala que son los padres más jóvenes, de entre 34 años o menos, los que en mayor medida anteponen la educación de sus hijos contra otros gastos.
El director de Premier y Banca Patrimonial de HSBC México, Álvaro Teixeira, dijo: “Los sacrificios financieros que los padres están dispuestos a hacer para que sus hijos tengan acceso a la educación son prueba del apoyo incondicional para que estos logren sus metas, pero sin una planificación efectiva en el largo plazo estos gastos pueden desbordarse”,
Explica que de los 433 jefes de familia encuestados, solo 11 por ciento financia la educación de sus hijos con los recursos provenientes de un plan específico de ahorro educativo y 83 por ciento lo hace con su ingreso cotidiano, lo que les hace más difícil mantener al corriente el resto de sus obligaciones financieras.
El estudio refiere que 87 por ciento de estos padres paga para que sus hijos cursen la educación universitaria, ya que actualmente el costo promedio anual de una universidad privada es de 150 mil pesos, además de otros gastos como alimentación, libros, papelería, tecnología, cuotas, vestido y transportación.











