José Alfredo Hernández Casillas, el contratista favorito de Guadalupe Taddei Zavala, expresidenta del INE, temía estar en la mira de las autoridades judiciales, luego de que en enero de este año, agentes de la FGR acudieron a su domicilio para detenerlo.
Por ello, en febrero, el dueño de Cajas Graf promovió un amparo ante un juzgado en Materia Penal de la Ciudad de México, para saber si había órdenes de aprehensión libradas en su contra por jueces federales de la CDMX y el Estado de México, y frenar su ejecución, lo que se conoce como un amparo buscador.
Un día después de que solicitó la protección de la justicia federal, una jueza federal le concedió una suspensión provisional para evitar ser detenido y le fijó una garantía de 6 mil 500 pesos.
Posteriormente, la juzgadora le negó la suspensión definitiva al determinar que no había mandamiento judicial en su contra, de acuerdo con lo reportado por las autoridades señaladas en el asunto.
Sin embargo, hasta el 27 de abril la jueza emitió la resolución en la que sobreseyó el juicio de amparo de José Alfredo Hernández Casillas, debido a que la jueza declaró que no son ciertos los actos que se atribuyeron a las autoridades responsables, pues así lo manifestaron al rendir su informe justificado.












