Algunas dependencias de gobierno han hecho de la cooperación internacional una aliada para buscar a personas desaparecidas e investigar los delitos.
Forma parte de los compromisos que México asumió en tratados internacionales de derechos humanos y de la necesidad de aprender de otros países, compartir lo propio y construir respuestas conjuntas.
Así, el 16 de octubre de 2026, en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la FGR encabezó, con la participación de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Relaciones Exteriores, el foro “Avances en materia de búsqueda de personas, identificación humana e investigación de desapariciones en México”.
La FGR presentó ahí las acciones emprendidas en la Estrategia Nacional de Búsqueda y mostró cómo se fortalece las investigaciones y la identificación humana.
Para la investigación buscan comprender los hechos en su contexto, encontrar coincidencias entre lugares, formas de actuar o circunstancias que se repiten; usan herramientas tecnológicas y distintas técnicas para vincular elementos, formular hipótesis sustentadas y orientar diligencias.
También evalúan la historia de cada persona, sus vínculos y las condiciones que pudieron exponerla a riesgos, sin prejuicios ni estereotipos. Además, van actualizando el Protocolo Homologado de Investigación.
En lo que se refiere a la identificación humana, especialistas en antropología, medicina, odontología y genética forense aportan conocimientos complementarios para examinar hallazgos. Adicionalmente, el Banco Nacional de Datos Forenses es la herramienta que busca facilitar la consulta y el cruce de información de distintas fuentes para apoyar búsquedas e investigaciones. Fortalecerlo permite que un registro disponible en una institución sea útil para otra, con medidas de seguridad y seguimiento.
Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) reconoció la atención prioritaria que México da al tema, junto con las reformas que se han llevado a cabo, y subrayó la importancia de su asistencia técnica para mejorar la información, apoyar las investigaciones e incorporar a las familias.
Además, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) señaló que su apoyo técnico también ha contribuido a la identificación de personas y se mostró dispuesto a extender la colaboración a todo el país.
La cooperación internacional se construye con diálogo, transparencia y confianza. La responsabilidad de las dependencias involucradas es dar continuidad a lo presentado, revisar resultados, reconocer dificultades y corregir lo necesario.
El diálogo técnico permite identificar necesidades y orientar apoyos a problemas específicos; mantenerlo exige información precisa y una relación de trabajo que dé continuidad a los acuerdos.
Y es que la colaboración conlleva el compromiso de que la cooperación se traduzca en capacidades que permanezcan y en investigaciones que avancen.
Por tanto, deberán seguir trabajando tanto con las instituciones del país como con organismos internacionales, pues a las familias se les debe respeto, una actuación constante, información clara y toda la capacidad para encontrar respuestas.












