Los delegados de casi 200 países que buscan llegar a un acuerdo para enfrentar el cambio climático iniciaron anticipadamente las negociaciones por la COP 21, en París.
En la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en Francia, del 30 de noviembre al 11 de diciembre, los gobiernos pretenden alcanzar un nuevo acuerdo universal sobre el cambio climático. Hay expectativas. En ella se definirá el régimen de reducción de emisiones de gases invernadero y el futuro del clima en el planeta.
Una de las metas sería poner un plazo de cinco años para que los acuerdos se puedan estar revisando y que se instrumente un mecanismo de supervisión del grado de cumplimiento de los países.
En el evento se firmará un protocolo que sustituya al de Kioto y que se empezaría a aplicar a partir de 2020.
No obstante, conviene recordar que en la COP 11, reunión realizada en India, las partes habían reiterado la necesidad de financiamiento para la diversidad biológica como elemento necesario para el bienestar humano. Por ello se acordó utilizar recursos de todas las fuentes posibles y duplicar los fondos disponibles como mínimo entre 2015 y 2020 para los países en desarrollo, con el objetivo de implementar el Plan Estratégico. Sin embargo, algunos grupos ecologistas señalaron lo que llamaron “trampas” escondidas en el acuerdo tomado en la cumbre.
Expusieron entonces que no se hablaba de un apoyo económico a los países, sino del “incremento de flujos financieros internacionales”. Es decir, no se aludía a actuaciones directas para la conservación, sino que cualquier flujo especulativo relacionado con la biodiversidad podía contar como ayuda económica. Eso le objetaron a la COP.
Las conferencias de la Convención de Diversidad Biológica de Naciones Unidas han sido canales para el intercambio de experiencias, aprender de los otros y compartir lo realizado con países interesados, indican los expositores.Por su parte, en la décimo segunda conferencia de la Convención de Diversidad Biológica de Naciones Unidas que reunió a miles de representantes de 194 países en Corea del Sur, se hablaba de metas específicas, así como de expectativas adicionales.
Entre los compromisos se mencionaron objetivos sobre cómo atacar las causas de la pérdida de biodiversidad vinculadas con la economía y el desarrollo; cómo enfrentar mejor las especies invasoras; la polución y la deforestación. Otros puntos fueron cómo ampliar el esfuerzo de conservación de especies amenazadas y áreas protegidas, así como incluir en los beneficios de la biodiversidad a toda la sociedad. En este tenor, detacaron las áreas protegidas que han alcanzado 15.4 por ciento de los ecosistemas terrestres y 8.4 por ciento de las áreas marinas, con una meta del 17 por ciento para los primeros y 10 por ciento para las segundas en el año 2020.
Además se abordaron las relaciones entre biodiversidad y el proceso de desarrollo. Se pretende que sea más sostenible, que contemple no sólo empleos y crecimiento, sino lo social y el medio ambiente.
Otros objetivos estuvieron vinculados con la agricultura, la seguridad alimentaria, el agua, la salud, las ciudades sostenibles, consumo sostenible.Como se sabe, a esta reunión de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en París, asiste una delegación mexicana en la cual figuran representantes del Ejecutivo federal, la Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable, y de la Comisión Nacional Forestal.












