La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró que la prescripción es inadmisible e inaplicable para el delito de tortura, por lo que el Estado mexicano no puede dejar de investigar este tipo de actos.
A propuesta del ministro José Ramón Cossío Díaz, la Primera Sala sostuvo que a pesar de que la prescripción en materia penal, es una garantía que debe ser observada para todo imputado por un delito.











