Agencias * Washington, D.C. El presidente hondureno depuesto por el golpe militar, Manuel Zelaya, admitió como una posible solución al conflicto de su país la celebración de unas elecciones anticipadas, siempre y cuando las convoque el gobierno legítimo que él representa.
Además aceptó la posible intervención de Óscar Aries, presidente de Costa Rica, para la resolución del conflicto político en su país.
Tras reunirse en Washington con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, Zelaya anunció que el miércoles viajará a Costa Rica para iniciar las conversaciones con el actual Arias, que ganó el Premio Nobel de La Paz en 1987.
Clinton, tras reunirse con el mandatario derrocado, dijo que tanto Zelaya como Roberto Micheletti, quien asumió como presidente de facto, aceptaron Aries como mediador.
Mientras tanto, en Honduras, el portavoz de la máxima corte del país, Danilo Izaguirre, habló de la posibilidad de otorgar una amnistía a Zelaya una vez que haya un acuerdo político en torno a la crisis.
''La amnistía a Zelaya sería política con el fin de hallar una salida a la crisis del país'', dijo. Una amnistía, sin embargo, sólo la puede otorgar el Congreso.
Antes del anuncio de Clinton, Micheletti dijo a la estación radial HRN que se había comunicado con Arias para agradecerle ''su intención de participar en un gran diálogo para resolver el problema de nuestro país''.
Consideró que Arias ''tiene una conducta intachable y es un hombre con mucha credibilidad a nivel mundial''.
Dijo que su gobierno está abierto al diálogo, aunque advirtió que ''el diálogo no significa que se permitirá el regreso de Zelaya''.
Horas antes en Moscú, el presidente estadounidense Barack Obama dijo que estaba apoyando a Zelaya, no porque fuera un amigo de Estados Unidos sino por principios de defensa de la democracia.











