Crece delito de robo de identidad en México

El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Costanzo, explicó que el robo de identidad, que es la apropiación indebida de datos personales de una persona por otra para realizar operaciones fraudulentas, es un delito que ha crecido en los últimos años en México.

Dio a conocer que durante 2011, la Condusef atendió cuatro mil quejas por presunto robo de identidad, cifra que se elevó a 10 mil durante 2015, y precisó que en todo el sistema bancario se presentaron 59 mil 250 quejas.

Expuso que si se incluyen nuevas causas que la Condusef analiza, que tienen que ver con procesos de robo de identidad o de usurpación de identidad a usuarios de servicios financieros, las quejas podrían alcanzar las 100 mil durante 2015.

En la firma de las bases de colaboración para Inhibir la Suplantación de Identidad a través del sistema financiero, consideró por ello importante este convenio y que las entidades involucradas con el manejo y protección de datos firmen estas bases de cooperación de este delito que ha venido creciendo.

“Si bien es cierto que estas quejas no representan todavía un monto alarmante dentro del total de quejas que la Condusef recibe cada año por la interacción de los usuarios con el sistema bancario, lo que nos preocupa y ocupa es el crecimiento de este presunto delito, sobre todo la afectación a los usuarios, que de un día para otro ven desaparecido su patrimonio”, añadió.

La titular de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), Diana Bernal Ladrón de Guevara, consideró que si bien el robo de identidad en el sistema financiero es un acontecimiento lesivo para los ciudadanos, cuanto esta suplantación tenga repercusiones en materia fiscal, lleva el problema a nivel de gravedad mayor.

“El estado de vulnerabilidad de la personas se hace evidente ante el riesgo patrimonial que representa tener una deuda con el fisco”, añadió, puesto que esta deuda surge por actos ajenos al conocimiento y voluntad de los contribuyentes.

Detalló que se roba la identidad de las personas para abrir a su nombre cuentas bancarias, especialmente de cheques, en las cuales se efectúan numerosos depósitos, por lo general poco elevados, pero en un breve lapso el saldo se incrementa de manera notoria.

Así, el contribuyente no se entera que existen estos depósitos a su nombre, sino hasta que recibe una invitación del Servicio de Administración Tributaria para regularizar su situación o le notifica un adeudo a su cargo, porque los depósitos bancarios cuando no son declarados, se presumen como ingresos propios.