Aunque los niveles de ocupación aumentan en el país, las señales muestran que sigue el deterioro en la calidad de los empleos, es decir, hay precariedad en los trabajos, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El organismo informó que la única manera de reducir la pobreza es a través de la creación de empleos, pero es importante que sean de la “mayor calidad posible”, lo que implica que tengan un registro formal con jornadas laborales e ingresos suficientes que permitan satisfacer las necesidades familiares y que se le otorguen servicios de salud.
El centro de estudios dijo que las malas condiciones del empleo también afectan porque puede tener consecuencias en el consumo, además de que por el entorno de los trabajos informales puede ser limitada la productividad de esa mano de obra.
Añadió que es evidente que la condición del mercado laboral es precaria por el comportamiento de la tasa de condiciones críticas de ocupación, la cual se elevó de 15.1% a 19% en el segundo trimestre del año con respecto al mismo periodo de 2018.
Otro signo que muestra lo débil del mercado laboral es el número de trabajadores inscritos en el IMSS, que en julio aumentó en 16 mil 713, la menor cifra mensual desde el mismo periodo de 2005.











