El crimen organizado que se dedica a la tala de árboles provenientes del estado de Morelos, ha afectado tres mil o hasta cuatro mil hectáreas, informó la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, al término del “Reto Verde” en donde se plantarán 50 mil árboles.
“Tiene que ver con la tala clandestina, hay una zona que es la cercana a Morelos en donde está la comunidad de Topilejo, y hay una parte del Estado de México, donde es parte de la comunidad del Ajusco, en donde hay tala y presumiblemente estaría involucrado el crimen organizado, que se dedica a la tala”, dijo.
Precisó que no hay trasiego de droga y que se tiene apoyo de la Guardia Nacional, quienes se posicionaron en el kilómetro 48 de la carretera México-Cuernavaca, zona por donde ingresan estos grupos.
La mandataria capitalina señaló que se están haciendo las carpetas de investigación correspondientes de la mano de la Profepa y la Fiscalía General de la República (FGR), a fin de identificar qué grupo organizado es el que opera este delito ambiental, además, para qué se destina la madera.
“Se están incautando troncos, hay personas a las que se les ha detenido y sobre todo la investigación de fondo”, dijo.
Durante el evento, la alcaldesa Alfa González señaló que algunos incendios forestales son originados por grupos criminales.
En el “Reto Verde”, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, enfatizó que se han destinado para el suelo de conservación 4 mil 90 millones de pesos, cuatro veces más que en años anteriores.
Recordó que han recuperado cuatro mil hectáreas, mismas en las que antes no se sembraba en Tláhuac, a través del programa “Sembrando Vidas”.
También en el suelo urbano se han plantado cuatro millones de plantas y 2.5 millones de plantas polinizadoras.
El Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Comisión de Recursos Naturales, implementará cuatro drones que podrán cargar un peso de 60 kilos para realizar la fertilización y el combate a plagas y enfermedades en las zonas de conservación.
Especificaron que los 15 millones de plantas y árboles sembrados tienen un porcentaje de supervivencia del 74 y 90 %, de acuerdo con la demarcación, cuando antes solo representaba un 20 %.












