El presidente de la naviera Mediterranean Shipping Company (MCS), Rick Sasso, criticó la actuación de Jamaica y Gran Caimán que negaron el atraque al crucero Meraviglia pese a que existían pruebas que descartaban la presencia de coronavirus en alguno de sus seis mil pasajeros y tripulantes.
“Fue muy injusto. Nunca nos había sucedido algo así”, expresó Rick Sasso.
El CEO de la compañía agradeció a México y a Quintana Roo por apegarse a los protocolos y permitirles la entrada a Cozumel, posibilitando no sólo el desembarque de turistas y personal, sino la verificación -con nuevos análisis- de las pruebas que arrojaron solo dos casos de Influenza tipo A.
Acompañado del alcalde de Cozumel, Pedro Joaquín Delbouis, el ejecutivo de MCS sostuvo que “nunca debió haber ningún problema” durante la ruta del crucero por El Caribe, porque la empresa cumple con altos estándares de sanidad, salubridad y seguridad.
“Nosotros sabíamos con los médicos a bordo que solo eran dos personas con influenza. No es coronavirus, ningún pasajero tenía coronavirus y necesitábamos pasar a algún lugar”, señaló.
Información falsa
Sin embargo, consideró que el centro del problema fue la “información falsa” que se difundió acerca de “una sospecha” -y no de “hechos”- sobre un tripulante de 27 años, originario de Filipinas, quien presentaba una afección respiratoria y, se especuló, podía presentar el coronavirus.
Lo segundo, dijo, fue el miedo que generó esa falsa noticia, la cual dio pie a que Jamaica y Gran Caimán desdeñaran las pruebas y cerrasen el paso al buque.
“Gracias México. Gracias presidente Andrés Manuel López Obrador”, expresó al reconocer que el gobierno de Quintana Roo y de Cozumel actuaron distinto, establecieron contacto inmediato con él previo al arribo del barco y aceptaron el atraque para practicar procedimientos médicos que esclarecieran el status de la persona con síntomas de algún tipo de enfermedad respiratoria.











