La Cruzada Nacional contra el Hambre logró, en su primera etapa de aplicación, reducir carencias de vivienda, servicios, alimentación, salud, seguridad social y educación en 400 municipios identificados por su pobreza extrema, destacó la Sedesol.
Esta semana se dieron a conocer los resultados de la evaluación que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) hizo a la primera etapa de esa estrategia del Gobierno federal contra la pobreza.
Para la evaluación el organismo aplicó entre enero de 2013 y junio de 2014 la llamada Encuesta Panel en siete mil 616 hogares de los 207 mil 578 que constituyen el total de hogares inscritos en la primera etapa de la cruzada.
“Es importante destacar que mientras la Medición Multidimensional de la Pobreza, presentada en julio pasado, muestra una fotografía de cada entidad federativa en el período 2012-2014, la Encuesta Panel muestra el cambio específico de la situación de las familias en condición de pobreza alimentaria durante la implementación de la Cruzada Nacional contra el Hambre”, recordó.
En ese sentido la dependencia remarcó que en esas zonas la carencia de servicios de salud disminuyó 73 por ciento, es decir tres de cada cuatro personas que en 2013 carecían de acceso a servicios de salud ya lo tienen en 2015.
Asimismo, la carencia por acceso a la alimentación se redujo 57 por ciento, es decir tres de cada cinco personas que en 2013 padecían hambre.
“Es en este punto donde la Cruzada Nacional contra el Hambre, los comedores comunitarios, la tarjeta SinHambre, los huertos familiares y la ampliación en la cobertura de Diconsa y Liconsa, entre otros programas, han tenido impacto destacó.












