Además de estar acusado del secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA, “Kiki” Camarena, también pesan contra él otras imputaciones
El histórico capo del narcotráfico mexicano, Rafael Caro Quintero, uno de los hombres más buscados por Estados Unidos por el asesinato de un agente federal en 1985, fue detenido el pasado viernes en el noroeste de México, casi una década después de salir de la cárcel debido a un aparente error judicial y regresar a la vida delictiva.
El capo tenía dos órdenes de aprehensión en México, pero fue ejecutada una tercera con fines de extradición a Estados Unidos, indicó la Fiscalía federal en un comunicado por la noche. Mientras se resuelve su situación jurídica permanecerá internado en un penal de alta seguridad del centro de México.
Garland dijo que el Gobierno de Estados Unidos buscaría su extradición inmediata.
En el comunicado de 2019 de la DEA se menciona que “en abril de 2018, se reveló una acusación en un tribunal federal de Brooklyn acusando a Caro Quintero de liderar una empresa criminal continua y otros delitos, incluida su participación en el secuestro, tortura y asesinato en 1985 del agente especial de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena”.
En su ficha de búsqueda del FBI, se alertaba de su amenaza: “Crímenes violentos en ayuda al crimen organizado; conspiración para cometer delitos violentos en ayuda del crimen organizado; conspiración para secuestrar a un agente federal; secuestro de un agente federal; delito grave de asesinato de un agente federal; complicidad”.
Entre las acusaciones también están homicidio calificado, asociación delictuosa y delitos contra la salud.












