Cuentas pendientes de Ovidio en Estados Unidos

Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se ha convertido en uno de los capos más buscados por las autoridades estadounidenses, por ser uno de los principales distribuidores de droga en el territorio americano. De acuerdo con un comunicado del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, “El Ratón” está acusado de un cargo que alega desde abril de 2008 por conspiraron para distribuir cocaína, metanfetamina y marihuana desde México al territorio estadounidense.

Según la acusación formal emitida por el Tribunal del Distrito de los Estados Unidos, Ovidio Guzmán intentó traficar de manera ilegal cerca de cinco kilogramos o más de cocaína, 500 gramos de metanfetamina y mil kilogramos de marihuana.

Sin embargo, Ovidio fue capturado en octubre de 2019, pero liberado ante la balacera que se desató en Culiacán, en lo que se conoció como “El Cualiacanazo”. En esa ocasión, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio la orden de liberarlo para evitar pérdida de vidas humanas, según dijo al día siguiente de los hechos.

En 2021, el Departamento de Estado estadounidense ofreció una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información relevante que condujera a la captura de cuatro de los hijos del Chapo: Ovidio, Iván Archivaldo, Jesús Alfredo y Joaquín.

“Los cuatro son miembros de alto rango del Cártel de Sinaloa y cada uno está sujeto a una acusación federal por su participación en el tráfico ilícito de drogas”, señaló el Departamento de Estado.

La recaptura de Ovidio, ocurrida este jueves, se produce unos días antes de la llegada a México, el próximo lunes, del presidente estadounidense Joe Biden, quien previamente visitará la frontera con su vecino del sur, en el Paso, Texas.

Luego de que Guzmán Loera fuera extraditado a los Estados Unidos en 2017, su hijo asumió un rol destacado en el Cártel de Sinaloa, convirtiéndose en un importante traficante de fentanilo, según un artículo del The Washington Post.

Posicionando a México como uno de los principales países después de China en ser proveedor de fentanilo a los Estados Unidos, despertando las alarmas por parte de las autoridades ante el incremento de muertes por sobredosis de drogas superando más de 100 mil en 2021, siendo una de las cifras más altas de la historia.