En la zona rural Buenavista, vereda del municipio de Mesetas, en el sureño departamento del Meta, ocurrió el acto final de entrega de armas, encabezado por el presidente Juan Manuel Santos, y el jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño.
En el acto también estuvieron el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, que es la organización que certificó la entrega de siete mil 132 armas individuales, según registro que se hizo en las 26 zonas veredales.
En el evento también participaron ministros y otros altos funcionarios, representantes de países garantes, facilitadores del Acuerdo de Paz, autoridades civiles, congresistas y miembros de organizaciones sociales.
La palabra, la única: Santos
El presidente Juan Manuel Santos, el jefe máximo de las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Timoleón Jiménez, sellaron el compromiso de cumplir con todos los puntos del Acuerdo Final de Paz, firmado en noviembre pasado en Bogotá.
El jefe de Estado y el líder de las FARC coincidieron en su compromiso irreversible de cumplir el pacto de paz, “para que la palabra sea la única arma” para que los colombianos resuelvan sus diferencias y dejen atrás los fusiles que dejaron más de 220 mil muertos y ocho millones de víctimas en 53 años de guerra.
“Hoy es el día en que las armas se cambiaron por las palabras”, fue una de las frases que pronunció el presidente Santos, en el acto de entrega de armas.
“Hoy, 27 de junio, para mí, y creo que para la inmensa mayoría de los colombianos, es un día muy especial, un día que jamás olvidaremos: el día en que las armas se cambiaron por las palabras”, dijo Santos.
Al mismo tiempo agregó: “Puedo decir, desde el fondo de mi corazón, que por llegar a este día, por vivir este día, por lograr este día, ha valido la pena ser presidente de Colombia”.
Santos le dijo al Jefe de las FARC y a los excombatientes: “Les tomo su palabra. Colombia entera les toma su palabra y la comunidad internacional es testigo. En adelante, como usted lo ha dicho, esa, su palabra, será su única arma. Esta es la mejor noticia para Colombia en los últimos 50 años”.
Para Santos “esta es la gran noticia de la paz, de la concordia, del arreglo de las diferencias dentro de la legalidad, que habíamos esperado por tanto tiempo”.
FARC
Por su parte, el jefe de las FARC dijo que dejaron las armas y “desde hoy su organización con sus miles de excombatientes se convierten en militantes de la esperanza del pueblo colombiano”.
“Las FARC hoy ponemos fin a nuestro alzamiento armado, pero seguiremos como movimiento político legal, que sin armas y por vías legales y pacíficas seguiremos luchando para que se cumplan los compromisos adquiridos”, dijo el líder exinsurgente.
Insistió que con la entrega de las armas, se inicia una nueva era en Colombia, de una “democracia liberal en donde no habrá más armas para seguir a la oposición”.
“Las armas quedan en manos de Naciones Unidas y de esta forma honramos nuestra palabra y ahora esperamos que el Estado cumpla la suya y que cese la persecución contra la oposición”, enfatizó.
El jefe máximo de las FARC, insistió que “los acuerdos de paz son sagrados y se firman para cumplir. Los acuerdos no son para las FARC, son para todo el pueblo colombiano y es el pueblo y la comunidad internacional, los que deben velar por su cumplimiento”.












