Cumbre inicia con desacuerdos

Alemania * El Universal. El mayor despliegue policial en la historia moderna del país quedó hecho trizas cuando unos 10 mil manifestantes anti-globalización llevaron a cabo un operativo destinado a derribar la famosa valla que rodea el balneario de Heiligendamm.

En el idílico balneario protegido por una valla de seguridad de 12 kilómetros de largo y custodiado por 16 mil policías, los líderes de los ocho países más poderosos del mundo iniciaron una nueva cumbre del G8, marcada esta vez por las divisiones que existen sobre cómo combatir el cambio climático en el mundo y una peligrosa guerra verbal protagonizada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin y el mandatario estadounidense, George W Bush.

El primer encuentro bilateral de la cumbre fue protagonizado por Bush y la anfitriona del encuentro, Angela Merkel, dos estrechos aliados, pero distanciados ahora por posiciones casi antagónicas sobre cómo reducir las emisiones de gases con efecto invernadero a largo plazo.

La cumbre de Heiligendamm también está amenazada por la batalla verbal que enfrentó al Presidente ruso con su colega americano a raíz de los planes de Washington de instalar un escudo antimisiles en Polonia y la República Checa.