Miami * Notimex. El peor derrame de crudo en la historia de Estados Unidos cumplió ayer dos meses sin esperanza de que sea frenado en el corto plazo, por lo cual, residentes de la costa del Golfo de México se preparan para recibir más petróleo en sus playas.
Unas 70 bolas de alquitrán (chapopote) fueron vistas este fin de semana en Panama City, Florida, el punto más al este del país que el derrame de crudo ha alcanzado hasta el momento.
Pero las playas permanecían abiertas luego de que equipos de limpieza retiraron las bolas de alquitrán y las autoridades se apresuraron a decir que la zona turística está limpia de crudo y abierta a los paseantes.
La industria turística de Florida, que genera 60 mil millones de dólares al año, es de las más amenazadas por la marea negra que surgió el pasado 20 de abril frente a costas de Louisiana con la explosión y hundimiento dos días después de la plataforma Deepwater Horizon.
El avance de la marea negra ha puesto en jaque al rico y frágil ecosistema del litoral del Golfo y al menos 28 zonas claves, desde el Puerto Arturo, en la frontera entre Louisiana y Texas, hasta Cayo Hueso, en el extremo sur de Florida, se encuentran amenazados.
Peces, mariscos y aves, así como manglares, esteros y pantanos, vitales para el desarrollo de la más variada fauna marina, se encuentran amenazadas en la superficie.
La zona de Apalachicola Bay, en la costa noroeste de Florida, por ejemplo, es hábitat de mil 162 especies de plantas, 308 especies de aves, 186 de peces y 57 de mamíferos marinos y reptiles, lo que la hace una de las más variadas de Norteamérica.
En Grand Bay, Alabama, la reserva es biológicamente variada y está clasificada entre las grandes reservas naturales del mundo, porque ahí se encuentran varias especies de plantas y animales en peligro de extinción.











