Con el fin de minimizar el impacto ambiental, se han impulsado iniciativas que prohíben las bolsas de plástico de acarreo, situación que no resolverá el daño ecológico, pero que, según los productores, repercutirán de manera negativa en la industria del plástico, con el cierre de empresas y la pérdida de miles de empleos directos.
Por lo menos en 10 estados de la República, como Durango, Sonora, San Luis Potosí, California, Chihuahua, y la Ciudad de México, entre otros, se ha legislado la prohibición de plásticos, como bolsas de acarreo, popotes y otros productos desechables, para que la ciudadanía opte por artículos biodegradables y de reúso.
Pero, de acuerdo con Raúl Mendoza, director de la Asociación Nacional de la Industria del Plástico (Anipac), la prohibición no es el camino más recomendable, pues prohibir el uso de las bolsas de plástico no resuelve el problema, al contrario, afectará la economía de miles de familias que se dedican a la producción, venta y distribución de éstas.
“Nosotros, como Asociación Nacional de Industria del Plástico, reconocemos que existe una problemática, pero creemos que esta prohibición no llega a ningún lado, creemos que debe ser una corresponsabilidad del trabajo respecto a estas iniciativas. Es decir, tiene que ver un involucramiento por parte del gobierno, de la sociedad y de la industria”, explica Raúl Mendoza.
Aclara que la solución debe ser integral, pues en esta problemática tienen que ver muchos factores, como el mal manejo de los residuos y la falta de una educación ambiental.
“Cuando alguien va en el transporte público y saca su mano por la ventanilla y tira basura, del material que sea, de quién es la responsabilidad ¿de quién arrojo ese producto al medio ambiente? o ¿del gobierno que no gestionó adecuadamente ese residuo o de la industria? Creo que debe haber una corresponsabilidad de las tres partes para poder llegar a acuerdos, a consensos”, destaca el director de la Asociación Nacional de la Industria del Plástico.
Añade que los integrantes de la Anipac creen en la regulación, que los materiales tengan un contenido de reciclado, que sean reusables, reutilizables y compostables, como lo establece el Compromiso Global por la Nueva Economía de los Plásticos, que surgió en octubre de 2018, en la Conferencia Nuestro Océano que tuvo lugar en Bali, Indonesia.
“Y nosotros le agregaríamos dos erres más a esta economía circular que nosotros estamos impulsando desde la industria del plástico, y es: repensar como industria estos nuevos modelos de negocio y el rediseñar. Creo que es una parte muy importante para poder tener el mínimo impacto posible en el medio ambiente, y efectivamente, creo que nosotros como industria creemos que el plástico tiene muchas bondades.












