El presidente argentino, Javier Milei, en plena tensión diplomática este fin de semana entre su país y Brasil, acusó el domingo al gobierno brasileño, pero también a México y al Partido Demócrata estadounidense, de financiar una “campaña antiargentina”, en aparente referencia a las críticas dirigidas contra el país y su selección, al margen del Mundial de futbol.
“Quién puso más plata en esta campaña antiargentina, el gobierno de Brasil. El 25 % de los recursos salió del gobierno de Brasil”, afirmó sin aportar pruebas. “Y después me vienen a hablar de injerencia”.
Agregó que dicha campaña fue “financiada por México, por el partido Demócrata en Estados Unidos, bueno, ¿quiénes son? Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen”.
Sin presentar más datos que respaldaran sus acusaciones, el presidente dijo que los supuestos ataques se debían a que “estamos poniendo en jaque la política de estos chorros que se escudan detrás del Estado para robarle a la gente; están nerviosos porque se está demostrando que si sacas al Estado del medio, la gente prospera”.
El mandatario argentino fue figura central en Sao Paulo en el acto que oficializó la candidatura presidencial del derechista Flávio Bolsonario, de cara a las elecciones de octubre.
En el acto, sin mencionarlos directamente, el ultraliberal Milei se refirió a Lula como “presidiario” y “ladrón”, y al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Morales, como “basura calva”.












