Yucatán cuenta con un “anillo de cenotes” que son parte de sus atractivos naturales, pero 70 % de ellos se encuentran sucios, convertidos en basureros y en muchos casos ahora, hasta con olores fétidos. Un cálculo sobre estos ojos de agua naturales estima que en Yucatán existen unos dos mil 200 cenotes, de los cuales únicamente alrededor de 260 están abiertos al público o bien son accesibles y pueden ser visitados. Otros tantos más, se mantienen entre espesa vegetación de árboles y selva baja.
Fundaciones privadas como Grosjean y Bepensa son las que han hecho campañas de limpieza, pero no existe una política pública definida por parte del gobierno federal para proteger estas áreas naturales.
Usados como basureros
El arqueólogo y ambientalista Sergio Grosjean Abimerhi, reconoció que alrededor de 70 % de los cenotes del estado están contaminados con agroquímicos, desechos de granjas, así como de la población. Dentro de estos ojos de agua se han encontrado todo tipo de artículos, desde muebles despedazados, llantas de vehículos, medidores de energía eléctrica, latas, botes de basura, pañales y hasta desechos de hospitales.
“Los cenotes son utilizados actualmente como basureros, ya que han sacado tremendas cantidades de basura, hasta más de una tonelada”, expresó.
Grosjean Abimerhi, de la Fundación Grosjean y Bepensa, señaló que se ha dado el caso de que acuden a limpiar esos lugares y meses después, al regresar, están igual o peor de sucios. Indicó que esto habla de la falta de conciencia de los pobladores que no se preocupan mucho por vigilar y cuidar que esos sitios, que son suyos, no se conviertan en basureros públicos.
Ante la grave situación de los cenotes que se encuentran contaminados, se ha lanzado el proyecto de saneamiento y manejo integral de cenotes por parte del gobierno estatal, que tiene la intención de preservar estos lugares.
Mientras que la Semarnat, ha hecho recortes de todo tipo que parece indicar que la cuestión ambiental no es una prioridad.












