Con 69 votos a favor, 53 en contra y sin abstenciones, el pleno del Senado de la República aprobó anoche en lo general el Plan “B” de la reforma electoral impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, tras una discusión de más de seis horas. Se esperaba que la discusión artículo por artículo continuara toda la noche.
Entre los cambios avalados se limita las facultades del Instituto Nacional Electoral (INE) para sancionar a los partidos políticos y candidatos, mediante la cancelación de candidaturas por faltas graves, desaparece el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), se elimina la Secretaría Ejecutiva del INE, entre otras instancias.
Se prohíbe al INE la creación de fideicomiso y se ponen limitantes a la paridad de género en las candidaturas, pues será opcional y no obligatorio.
Se reservaron mil 244 reservas que presentarían 60 oradores para la votación en lo particular.
Vida eterna a partidos chicos
Las bancadas del PT y PVEM fueron las más polémicas pues anunciaron su voto a favor y se espera que se mantenga la cláusula de “vida eterna” para ambos partidos.
El senador del PT, Gonzalo Yáñez, defendió con vehemencia la reforma presidencial y dijo que “el INE no es autónomo, está controlado por la mafia antidemocrática.”
“Este INE alorenzado se ha convertido no sólo en un partido político, sino además es caro y colmado de derroches y privilegios.”
Por su parte, el senador del PVEM, Israel Zamora, también defendió la reforma electoral promovida por el Ejecutivo Federal y retó a la oposición a demostrar que la misma es antidemocrática.
El largo debate
De acuerdo con un reporte del Senado, el cual dio cuenta de un amplio debate, la reforma busca hacer más eficiente, austera y expedita la justicia electoral, con la inclusión del juicio en línea, la reducción de siete a cuatro de los medios de impugnación y con la creación de la Sección Resolutora de la Sala Superior.
Plantea otorgar mayor certeza jurídica respecto a las tareas de fiscalización y las sanciones de las autoridades electorales sobre los partidos políticos, con el respeto, en todo momento, de su derecho a la autoorganización y autodeterminación.
“Se dota de un sistema nacional electoral apegado a los principios y valores democráticos, como la honestidad, la honradez, la equidad, la objetividad e imparcialidad, así como a los principios de austeridad, eficacia y eficiencia presupuestarias”, dice el documento.
La presidenta de la Comisión de Gobernación, Mónica Fernández Balboa, dijo que las reformas y adiciones encuadran tres temas: el ejercicio de los derechos político-electorales, el Sistema Nacional Electoral y justicia electoral, así como transitar a una democracia que brinde a la ciudadanía mayores y mejores mecanismos de participación en la toma de decisiones.
Empoderar a los ciudadanos
A nombre de la Comisión de Estudios Legislativos Segunda, el senador José Narro Céspedes consideró necesario transitar del sistema de partidos a uno que empodere a las y los ciudadanos.
Beatriz Paredes Rangel reiteró que los cambios introducidos en la iniciativa de Morena entre las 22 y 23 horas del 7 de diciembre no se informaron al Pleno de la Cámara de Diputados, por lo que no pueden ser aprobados.
Sin embargo, con 63 votos en contra y 48 votos a favor, las peticiones para suspender la discusión no fueron aceptadas por la Asamblea.
Ruiz Massieu acusó que se modifican las leyes para adecuarlas a la voluntad del gobernante, las decisiones del gobernante se sitúan en los límites de la legalidad y se corona el diseño autoritario con la reforma a las leyes electorales, para garantizar su permanencia en el poder, pero en detrimento de la democracia.












