La Constitución no reconoce a las comunidades afrodescendientes y es necesario emprender reformas para resolver esta situación, señalaron legisladoras de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM).
Las senadoras priistas Cristina Díaz Salazar, Diva Gastélum Bajo, Hilda Flores Escalera, Itzel Ríos de la Mora, Anabel Acosta Islas, Lilia Merodio Reza; y la pevemista María Elena Barrera Tapia, señalaron que un primer paso es generar políticas públicas que garanticen la reducción de la pobreza, desigualdad y discriminación en las que viven.
Detallaron que presentaron una iniciativa de reforma a los artículos 2, 27, 28 y 115 de la Carta Magna.
Avances
Pese a los avances contra la discriminación, advirtieron, en México persisten los sesgos en las políticas públicas.
“Las comunidades afrodescendientes en nuestro país han sido un grupo olvidado y marginado, que ha sido objeto de discriminación y racismo, aunado a la falta de reconocimiento por parte del Estado mexicano”, expusieron.
La historia de las personas africanas o afrodescendientes en México, dijeron, se remonta al periodo virreinal, cuando mujeres y hombres nahuas, otomíes o mayas convivieron con españoles, pero también con mandingos y wólofs de África Occidental y bantúes del centro de ese continente.
Comentaron que los africanos arribaron al país de manera forzada y como esclavos. Desde entonces y hasta la fecha, las comunidades afrodescendientes han sido “un grupo olvidado y marginado que ha sido objeto de discriminación y racismo, aunado a la falta de reconocimiento por parte del Estado mexicano”.
Las legisladoras explicaron que los programas sociales, de combate a la pobreza y de salud atienden a sectores vulnerables, de acuerdo a sus características y riesgos que enfrentan, como los indígenas.
Sin embargo, admitieron, las poblaciones afrodescendientes no reciben beneficio alguno.











