En la nueva izquierda no debe imperar el egoísmo ni la desunión, por el contrario, deber ser humilde y abierta, y no pelearse con los mandatarios, recomendó el expresidente de Uruguay, José Mujica Cordano.
Al participar en el Segundo Encuentro Internacional de la Izquierda Democrática, destacó que hoy en día, uno de los problemas básicos de la izquierda en todo el mundo, es el tema de la unidad.
“Porque los hombres de izquierda nos enamoramos del proyecto de nuestras respectivas parroquias, y caemos en posiciones muy duras y sectarias que no nos permiten hacer causas con otros parecidos, pero con los que hay diferencias”, expuso.
Ante esto, es necesaria la flexibilidad y privilegiar la unidad, ser humildes, no obstante que pueda haber diferencias, expresó el ex mandatario uruguayo.
El ser de izquierda es cultivar la esperanza, es un sueño de altruismo y generosidad. El ser de izquierda significa el afán de ponerle un bozal a ese egoísmo natural, cultivar la generosidad intergeneracional y darle primacía a la civilización, apuntó.
“Cuando se exagera, se cae en el egoísmo crónico y cerrado. Cuando no te queda más que el yo y el yo, y no te acuerdas de la especie, es ahí cuando incurrimos en la enfermedad, en lo peligroso; es una cuestión de límites”, destacó Mujica.
Sobre el caso de México recomendó que la izquierda “aprenda de los dolores que hemos tenido otros, y trate de ser humilde y abierta, y no pelearse con los presidentes”.
Recordó que en su natal Uruguay, la izquierda ha gobernado desde hace ya más de 15 años, y en ese tiempo se crearon más de 20 agrupaciones de izquierda distintas con diferencias, “pero estamos en el mismo cuadro y nos movemos juntos”.
Esto, dijo, “no quiere decir que no tengamos diferencias, las tenemos, pero las hablamos entre nosotros y la lucha de ideas se da, pero nos movemos de un sistema a otro y no nos debilitamos”, la izquierda cuando confunde deseo con realidad, puede incurrir en voluntarismo, señaló.











