Hace casi un año el escritor chiapaneco recibió la Medalla Belisario Domínguez en el Senado de la República.
En esa occasion habló de un tema que todavía está en las primeras planas de algunos medios de comunicación.
Afirmar que los terribles hechos de Ayotzinapa son un crimen de Estado puede deberse a falta de información, a deshonestidad intelectual o a un propósito intencionado de manipulación, como se ha hecho en el pasado con el caso Acteal.
Los crímenes de Estado son de destrucción indiscriminada. Además, se justifican con discursos que pretenden legitimarlos en aras de un bien superior. Se argumenta que los exterminados son terroristas, agresores, criminales, traidores a la patria, indeseables, como ha sucedido en la España de los años treinta, en Chile en los años setenta, etcétera. Nada de eso se ve en este caso. Por el contrario, ha habido una investigación y muchos de los reponsables están en prisión, pero hay quienes pretenden darle a los hechos un uso particular que se autoexhibe en las acciones que protagonizan.
Es en este contexto, en el Senado de la República, se oyó la voz de un reconocido intelectual mexicano, chiapaneco, tuxtleco.
Al recibir la Medalla Belisario Domínguez, en sesión solemne, frente a representantes de los tres Poderes de la Unión, el escritor Eraclio Zepeda hizo un reconocimiento a la investigación del Gobierno de la República en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Sobre el vandalismo que ha tomado como pretexto ese lamentable hecho, don Eracio Zepeda sostuvo que “las manifestaciones de protesta han crecido con violencia”.
Y si “es dolorosa e inaceptable la desaparición de los jóvenes normalistas, hay que reconocer también que el Gobierno ha desplegado una enorme fuerza de búsqueda, de investigación, sin límite de esfuerzos de todo tipo”.
“El crimen no se combate con más crimen”. Es inaceptable “la arbitrariedad, la violencia, la destrucción de propiedades de particulares y el acoso de los trabajadores de la ley, al grado de poner en peligro su integridad”.
“Algunas de las posiciones legales recientes en el área de educación pública han sido rechazadas por agrupaciones que tratan de marcar la ley a su conveniencia y servicio, agrupaciones gremiales de Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas han respondido con gran violencia, con arbitrariedades impropias del espíritu universal del magisterio”.
“La falta de solidez del poder Ejecutivo de algunos estados en la conducción de las policías locales y su cooptación por parte de la delincuencia organizada ha provocado una estela de crímenes y asesinatos. Se han repartido el país y cuando entran en contradicción la guerra , la crueldad se acrecientan y laceran las comunidades. Nuestras fuerzas armadas, la Secretaría de la Defensa Nacional y de Marina, honrosamente han ocupado los puestos de combate que debería ejercer la Policía Estatal y Federal”.
Eso dijo el escritor
En ocasión de su lamentable deceso, reiteramos lo dicho hace un año. Es un honor suscribir las palabras de este destacado chiapaneco, porque contienen la verdad que ni en el fondo ni en la superficie puede ser modificada, porque se sostiene en la inteligencia, en la documentación, en la reflexión y en la sinceridad. Verdad que está terminando de ser confirmada por instituciones científicas que están incluso fuera del país.












