Declaran estado de sitio en Guatemala

Estado de sitio estará vigente durante 30 días en todo el país. Cortesía
Estado de sitio estará vigente durante 30 días en todo el país. Cortesía

El gobierno de Guatemala declaró este domingo estado de sitio, tras acusar a pandillas de matar a siete policías en varios atentados por su negativa a negociar con estos grupos criminales el traslado de sus cabecillas a una cárcel de menor seguridad.

En un mensaje a la nación, el presidente Bernardo Arévalo dijo que el estado de sitio estará vigente durante 30 días en todo el país.

Por su parte, el Ministerio de Educación anunció la suspensión de clases, este lunes, en escuelas públicas y colegios privados. En un comunicado, señaló que la medida busca “priorizar” la seguridad de los estudiantes.

Las pandillas Barrio 18 y su enemiga Mara Salvatrucha (MS-13), consideradas “terroristas” por Estados Unidos y Guatemala, están acusadas de sicariato, extorsión y tráfico de drogas.

Los asesinatos se produjeron un día después de que grupos de pandilleros tomaran como rehenes a 46 personas en tres cárceles del país; una de las prisiones ya fue recuperada.

La mayor parte de los rehenes eran custodios de las prisiones. El domingo, con los operativos para retomar el control de las cárceles, las autoridades lograron la liberación de nueve de ellos.

Desde la mañana del sábado, los pandilleros mantenían retenidos a 45 custodios y un siquiatra para exigir el traslado de sus jefes a prisiones con medidas de seguridad menos severas.

Este domingo, las autoridades lograron retomar el control del penal de máxima seguridad de Renovación I, en la localidad de Escuintla, a unos 75 kilómetros al sur de Ciudad de Guatemala, y liberar a los nueve custodios que permanecían retenidos por los pandilleros allí.

Al alba, los uniformados entraron con tanquetas y lanzaron gases lacrimógenos. Tras quince minutos lograron controlar el penal y sacar a los rehenes.

El ministro reconoció que el gobierno está “dialogando” con los amotinados para lograr su liberación, pero insistió en que el Estado “no se va a arrodillar ante estos delincuentes”.