El ombudsman nacional Luis Raúl González Pérez señaló que los justos reclamos de asignación de recursos, inclusión, políticas de acción afirmativa y desarrollo integral, y reconocimiento constitucional, son deudas inaplazables de Estados y sociedad con la población afrodescendiente de Iberoamérica.
En la inauguración del seminario “El Compromiso de las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos con las Poblaciones Afrodescendientes Frente a la Agenda 2030”, enfatizó que más allá de normas y declaraciones se deben cambiar las realidades.
Aseguró que se requiere contribuir a la construcción de culturas y sociedades incluyentes, más justas y sin discriminación, mediante las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (INDH), leyes y su aplicación práctica.
El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) demandó en ese sentido que los Estados den atención especial a los compromisos de visibilización, justicia y desarrollo de ese grupo de la población.
González Pérez resaltó la importancia de hacer efectivos y vigentes sus derechos en la práctica, al reconocer y respetar su cultura e identidad, así como la manera en que éstas inciden y forman la cultura e identidad general de cada país.
En el encuentro, organizado por la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO), la CNDH y la agencia de Cooperación Alemana, subrayó que la Agenda 2030 y la Declaración del Decenio Internacional para los Afrodescendientes de las Naciones Unidas permiten potenciar los derechos de esas personas.
Además, dar vigencia al enunciado de “no dejar a nadie atrás”, que representa un compromiso con los principios de derechos humanos para la igualdad y la no discriminación.











