La ex presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Celia Rivas Rodríguez, aseguró haber sido víctima de misoginia política por parte de algunos personajes del PRI en Yucatán, - durante el pasado proceso electoral del 1o. de julio- sobre todo, “porque dejé de ser sumisa y ya no era cómoda para ellos ni para sus intereses”.
A una semana de dejar el encargo, la ex líder cameral declaró a EL UNIVERSAL su inconformidad porque -asegura- la relegaron sin tomar en cuenta el trabajo que hizo en la legislatura pasada en donde se aprobaron más de 80 productos legislativos y se hicieron reformas profundas como el retirar el fuero a gobernadores, las pensiones a ex gobernadores entre otras.
Criticó además, que a pesar de que logró sacar todas las iniciativas de ley que envió el Gobierno del Estado al Congreso bajo presión que fueron más de 80, no se lo agradeció nadie. “No fui candidata, ahí está la respuesta”, recalcó.
Reconoció que al interior de su partido hubo rupturas con algunos personajes varones que no vieron bien que se postulara en las elecciones de este año, por lo que otras mujeres asumieron esas posiciones, como fue el caso de Verónica Camino Farjat quien fue candidata al Senado, posición que en un principio se creyó sería para la misma Rivas Rodríguez.
Manifestó que tras los hechos, reflexionó acerca de la violencia política contra las mujeres en el PRI, pero sobre todo misoginia política, “pues cuando uno deja de ser sumisa ya no le sirve a quienes toman decisiones y te hacen a un lado”.
-¿Y usted fue víctima de violencia política?- se le preguntó.
-Sí, fui víctima de misoginia política. Eso existe en Yucatán, desgraciadamente hay mucha simulación sobre la igualdad (entre hombres y mujeres), pues a pesar de que se aprueban y aplauden iniciativas en ese tema, sólo es por cuestiones políticas, porque hay muchos personajes que no piensan así- denunció Rivas Rodríguez sin decir nombres.
Entre priistas locales se comentó que se refería a una fricción muy severa que enfrentó con el ex candidato del PRI a la alcaldía de Mérida, Víctor Caballero Durán, quien perdió en las elecciones pasadas.
Confesó que durante mucho tiempo fue sumisa en la política, pero desde que decidió no dejarse y empezó a hablar, a dejar clara su postura y conceptos, dejó de ser una persona adecuada para los intereses de cierto grupo priísta.











